Nacemos en algún lado, crecemos allí mismo, o en otra parte. Nos acostumbramos a lo que nos rodea, construimos una vida con todo lo que está a nuestro alcance. Estudiar, trabajar, socializar, entre otras actividades, se vuelven parte rutinaria del diario vivir. Sin embargo, hay una actividad que nos saca de lo que estamos acostumbrados, que nos muestra otras maneras de vivir, que nos permite descubrir, aprender demasiado, llenar la vida de experiencias y anécdotas; esta actividad no es otra que viajar.

Llegar a un lugar nuevo es una completa aventura. Sentir otro ambiente, ver lugares hasta ese momento desconocidos, caminar por nuevas calles, visitar sitios diferentes a los que estamos acostumbrados a ir, comer platos típicos del lugar donde estamos. Cuando hablamos de sentir un ambiente diferente, podemos  mencionar lo que vemos a nuestro alrededor, como están organizados diferentes aspectos del lugar nuevo donde estamos, sus calles, sus casas, sus lugares públicos, todo tipo de construcciones, la relación del espacio urbano con la naturaleza. Cuando comenzamos a recorrer el lugar donde hemos llegado, es muy satisfactorio observar profundos detalles como: decoraciones, colores, contrastes,  pequeños y grandes espacios. Hay algo a lo que muchos tememos, perdernos, pero perderse no es del todo malo en algunas ocasiones, nos permite ver lugares que nunca pasaron por nuestra mente ya que muchas veces cuando viajamos nos concentramos en conocer lo reconocido, lo que nos recomiendan, lo que se ve en internet, en guías; no obstante, ver cosas que nunca vimos antes en imágenes, de las que nadie nunca nos habló, es una experiencia maravillosa. También, es sumamente gratificante la experiencia de comer nuevos platos, conocer nuevos sabores, texturas, olores, saber qué otras cosas se pueden hacer con ingredientes que conocemos y otros que no. Sin duda alguna, lo desconocido tiene su atractivo, y cuando se trata de viajar, no sabemos las increíbles cosas que podemos encontrar en nuevos lugares.

Por otro lado, cuando hablamos de un lado más social, sobre todo cuando se trata de viajar, podemos traer a colación la experiencia de ver lo que la gente hace, como se comporta, como se expresa, hablar otra lengua, hacer nuevos amigos, hacer actividades que no habíamos hecho antes. Desde el momento en que llegamos a un nuevo lugar, la interacción con los demás es algo esencial, así sea solo para pedir información, para presentarse, para preguntar sobre direcciones, es natural notar como las personas del lugar donde estamos se expresan, su lenguaje corporal, sus expresiones físicas, el contacto que tienen con nosotros, de esa interacción podemos conocer personas magnificas, hacer nuevos amigos, individuos que nos dan consejos sobre qué podemos hacer en su tierra, nos dan recomendaciones, nos muestran cosas que les agradan y que pueden agradarnos igualmente.

      

Otra experiencia intensamente enriquecedora, es hablar otra lengua que quizás ya hayamos adquirido antes y con la cual tenemos la oportunidad de hacernos entender y comprender a los demás, de mejorar nuestras capacidades comunicativas en otra lengua, de igual manera, aprender nuevos aspectos sobre una lengua que es desconocida para nosotros y comunicarnos así sea solo con lo básico, es agradable para uno y para muchas personas que son del lugar donde nos encontramos, interesarse por interactuar con palabras y frases sencillas que demuestran el deseo de establecer una interacción. Por otro lado, están todas las actividades que son nuevas para nosotros, muchas de las cuales son muy divertidas y nos ayudan a desarrollar aspectos en relación con nuestros gustos e intereses.

Felipe Cortes – Co Fundador Academia Virtual NOVA

Viajar nos da la oportunidad de descubrir, aprender, vivir, probar, enseñar, recordar, y mucho más. Viajar nos enriquece enormemente. El contacto con otras culturas, costumbres, lugares, individuos, nos llevan a apreciar mucho más la vida, lo que tenemos, de donde vinimos y hacia dónde vamos. Viajar es ir más allá de nuestro diario vivir, es abrir los ojos a nuevas cosas, nuevas vivencias. Es importante resaltar que uno de los aspectos mas significativos que se deben tener en cuenta a la hora de viajar es hacerlo con una mente abierta, abierta a encontrarse con lo desconocido, a vivir cosas que no habíamos imaginado vivir, a comunicarnos e interactuar con otros. Viajar siempre valdrá la pena.

   

Articulo escrito por Felipe Cortes – Docente y licenciado en lenguas modernas, Co-fundador de la academia virtual NOVA. Revisado y publicado por Julian David Muñoz, fundador del Proyecto NOVA.